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Crónicas del náufrago
Pedazos de mar sobre el náufrago dan a la tierra su visión sombría y poderosa majestad del imperio tardío. Sitio donde los hombres siempre han de volver, como un tango en las noches ebrias. Náufraga tierra mar, naufrago mar en tierra, tierra de náufrago es el mar. Juego, más que de voces, de sangre, complicidad provinciana del hombre-bestia que ha sido manso. Y se dio a las aguas de ríos lejanos, extrañas orillas de cómodos puentes.
Ironías del mar. ¿Dónde hallar la frontera justa de la desembocadura? El legendario desagüe es un complot de lo funesto. Soledades que se mezclan para tentarnos al viaje. Y el poeta lo sueña, lo quiere beber a prisa con la pasión del que muere.
Ironías de la tierra. ¿Dónde hallar la exactitud de las costas? Siempre hay una parte de este país bajo las aguas, en los huesos del náufrago.
El hombre-bestia reconoce la mitad y la pequeñez de sus manos. Está, aparentemente, hecho de tierra. Ni cerca, ni lejos del mar. Ni cerca, ni lejos del poeta. Es el náufrago.
Este texto pertenece al libro de poemas "Imagen y Semejanza", (Ediciones Matanzas, 2001)- Envio Jaguey-Las aguas de la isla. Selección Poética.Revista Mar Desnudo...
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